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ArancelMéxico

Reforma arancelaria 2026: qué cambió y a quién afecta

Desde el 1 de enero de 2026 una parte de la tarifa mexicana dejó de ser la misma para todos los orígenes. Si importas de países sin tratado, la tasa que usaste el año pasado puede estar desactualizada.

LIGIE y TIGIE Ley Aduanera y LIVA Sin registro

Qué pasó exactamente

México modificó la tasa general de un conjunto amplio de fracciones arancelarias para mercancía originaria de países con los que no tiene tratado de libre comercio. El número que se cita con más frecuencia es 1,463 fracciones, con incrementos que van de 5 % a 50 % según el tipo de producto.

Conviene entender la mecánica con precisión, porque de ella depende si el cambio te afecta o no:

  • La modificación toca la tasa general de la TIGIE, es decir, la que se aplica por defecto.
  • No toca las tasas preferenciales de los tratados. Si tu mercancía es originaria de un país con tratado y acreditas el origen, la tasa preferencial sigue aplicando igual.
  • Por lo tanto, el impacto se concentra en importaciones de orígenes sin tratado: China, India, Corea del Sur, Brasil, Rusia y otros.

Consecuencia práctica: el mismo producto, con la misma fracción, puede pasar de pagar 10 % a pagar 25 % de IGI simplemente porque cambió su origen. Y como el IVA se calcula sobre una base que incluye el IGI, el efecto en caja es mayor que el incremento del arancel.

Qué sectores toca

Los incrementos se concentran en bienes manufacturados de consumo y en insumos industriales sensibles. Los bloques que aparecen con más frecuencia en los resúmenes de la reforma son:

Sectores señalados en la reforma de 2026
SectorRango de incremento reportado
Vehículos y autopartesHasta 50 %
Textiles y confección15 % a 35 %
Calzado15 % a 35 %
Acero y sus manufacturas15 % a 35 %
Muebles y luminarias15 % a 35 %
Plásticos, juguetes, aluminio, vidrio15 % a 35 %
Otras manufacturas5 % a 25 %

Los rangos son orientativos y agrupan fracciones distintas: dentro de un mismo sector conviven productos con incrementos diferentes. El dato que manda es la tasa de tu fracción específica, no la del sector.

Cómo saber si tu producto está afectado

  1. Confirma tu fracción arancelaria de 8 dígitos. Sin ella no hay respuesta posible. El procedimiento está en cómo buscar tu fracción.
  2. Consulta la tasa general actual de esa fracción en la TIGIE. Compara con la tasa que tenías registrada en tu última operación.
  3. Revisa tu origen. Si tu proveedor está en un país con tratado y puedes acreditar la regla de origen, la tasa preferencial te sigue protegiendo. Si no, pagas la general.
  4. Recalcula la liquidación completa, no solo el arancel. Un IGI más alto arrastra IVA más alto. Usa la calculadora de importación.

Qué hacer si tu producto quedó más caro

Cuando el arancel sube, hay cuatro caminos que se evalúan en la práctica, y ninguno es automáticamente el correcto:

  • Revisar la clasificación. A veces la fracción que se venía usando no era la correcta, y la correcta tiene una tasa distinta. Ojo: esto debe hacerse con fundamento técnico, no como búsqueda de la tasa más baja. Una clasificación forzada es una inexactitud en el pedimento.
  • Revisar el origen. Si parte de la cadena de suministro puede cumplir la regla de origen de un tratado, el análisis puede cambiar el resultado. Requiere documentación real, no una declaración de conveniencia.
  • Analizar regímenes de fomento. Programas como IMMEX o PROSEC permiten importar insumos con tratamiento distinto cuando se cumplen los requisitos y el destino de la mercancía lo justifica. Están descritos en regímenes aduaneros.
  • Recalcular el precio de venta. A veces la respuesta no es fiscal sino comercial: ajustar el producto, el empaque o el volumen para mantener el margen.

Lo que no conviene hacer: subvaluar la mercancía para compensar el arancel. Es una de las conductas que más se detectan en revisión y convierte un problema de margen en un problema legal.

La lección de fondo

Durante años el origen fue un detalle secundario para muchos importadores, porque la tasa general y la preferencial coincidían en muchos productos. Con una reforma de este tamaño, el origen pasó a ser una variable de costo de primer orden: el certificado dejó de ser papeleo y se volvió dinero. Si importas de un país sin tratado, la pregunta que conviene hacerse cada año ya no es solo «cuánto cuesta el producto», sino «cuánto cuesta puesto en mi bodega, con impuestos». Para eso está la calculadora de preferencia arancelaria.

Preguntas frecuentes

¿La reforma de 2026 aplica a todos los países?

Aplica a mercancía originaria de países sin tratado de libre comercio con México. Las importaciones que acreditan origen de un tratado con México mantienen el acceso a la tasa preferencial correspondiente.

¿Mi producto está en las 1,463 fracciones?

Solo se puede responder con la fracción arancelaria de 8 dígitos. El número de fracciones afectadas es un dato agregado; lo que define tu caso es la tasa de tu fracción concreta.

¿Si mi proveedor cambia de país de embarque dejo de pagar el arancel alto?

No. Lo que importa es el origen de la mercancía conforme a las reglas del tratado, no el puerto de embarque. Un producto fabricado en Asia y embarcado desde Estados Unidos sigue siendo originario de Asia.

¿La tasa preferencial del T-MEC sigue en 0 %?

Se mantiene el acceso preferencial para mercancía que califica como originaria y que se acredita documentalmente. La reforma modifica la tasa general, no las preferencias de los tratados.

Última actualización: 27 de octubre de 2026. ¿Encuentras un error? Escríbenos y lo corregimos.